{"id":40,"date":"2022-03-01T21:04:14","date_gmt":"2022-03-01T21:04:14","guid":{"rendered":"https:\/\/fundacionperiodismo.org\/diplomado-digital-2021\/?p=40"},"modified":"2022-03-19T01:31:39","modified_gmt":"2022-03-19T01:31:39","slug":"ninoschka-soy-una-mujer-progresista","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/fundacionperiodismo.org\/diplomado-digital-2021\/ninoschka-soy-una-mujer-progresista\/","title":{"rendered":"Ninoschka: \u201c\u00a1Soy una mujer progresista!\u201d"},"content":{"rendered":"<p><iframe class=\"wp-embedded-content\" sandbox=\"allow-scripts\" security=\"restricted\" title=\"Cr\u00f3nica CABL\" frameborder='0' width='1200' height='675' src='https:\/\/view.genial.ly\/6216948e0a99e300116c4150#?secret=53VaHaC9QE' data-secret='53VaHaC9QE' scrolling='yes'><\/iframe><\/p>\n<p>Ella cerr\u00f3 sus ojos para siempre la noche del 8 de enero de 2008, no s\u00e9 qu\u00e9 sinti\u00f3. Quiz\u00e1 la obscuridad a la que se enfrent\u00f3, es la misma de aquellas celdas que le privaron de su libertad en tres oportunidades diferentes, durante las \u00e9pocas de dictadura que vivi\u00f3 nuestro pa\u00eds.<\/p>\n<p>Mam\u00e1 rara vez hablaba de esa etapa de su vida, quiz\u00e1 porque inconscientemente quer\u00eda bloquear aquellos recuerdos. A veces, la ve\u00eda sumida en sus pensamientos, ser\u00e1 que recordaba aquella fat\u00eddica noche del 21 de julio de 1968, bajo el gobierno dictatorial del Gral. Ren\u00e9 Barrientos Ortu\u00f1o, cuando a las dos de la ma\u00f1ana entraron con violencia a lo que ella consideraba su \u201csantuario inviolable\u201d, su hogar. La sacaron a la fuerza, vociferando que cumpl\u00edan la ley, buscando material subversivo. Mis abuelos, la acompa\u00f1aron hasta la Polic\u00eda, en total serenidad, lo que fue tomado en contra: \u201cest\u00e1 acostumbrada a los allanamientos\u201d dec\u00edan los captores. Aquella noche, ya no volvi\u00f3 con los suyos.<\/p>\n<p>Ahora entiendo de d\u00f3nde sale mi intolerancia al abuso y atropellos, ahora s\u00e9 por qu\u00e9 me quiebro ante cualquier injusticia social. Aquella fr\u00eda noche de invierno, mi madre fue apresada solo porque en su calidad de dirigente universitaria, llev\u00f3 pan y consuelo a Catavi, sostuvo en sus brazos ni\u00f1os que lloraban la muerte de sus padres, la triste Noche de San Juan.<\/p>\n<p>Mi madre ten\u00eda amigos contados con los dedos de las manos, Carlos \u201cChino\u201d Decker Molina era uno de ellos. Cu\u00e1ndo le ped\u00ed que escribiera algo sobre Ni \u2013as\u00ed la llamaba \u00e9l- nunca imagin\u00e9 que su texto nos removiera tanto, a mi como hija y a \u00e9l como compa\u00f1ero de lucha.<\/p>\n<p><em>\u201c<\/em><em>Ni cay\u00f3 presa. No lo digo con dramatismo porque en aquel entonces todos ca\u00edamos presos alguna vez. Era una juventud rebelde, antimperialista, socialista o comunista. <\/em><\/p>\n<p><em>C\u00f3mo no nos iban a meter presos si gobernaban los militares elegidos con trampa o apernados al poder a trav\u00e9s de las armas y eran poderosamente anti-mayor\u00edas y enteramente reaccionarios.<\/em><\/p>\n<p><em>Cuando Ni fue apresada, en mi calidad de director de Radio Universidad, fui a hablar con el Gral. Pedro Selim, si mal no acuerdo, pidiendo alguna explicaci\u00f3n, adem\u00e1s exigiendo su libertad y la de los otros compa\u00f1eros. <\/em><\/p>\n<p><em>Los vientos represores soplaban fuerte y su azote se sent\u00eda en el cuerpo de su juventud. <\/em><\/p>\n<p><em>Las masacres de obreros ya no extra\u00f1aban. La de la Hilbo, la San Juan, \u00e9ste \u00faltima fue cuando detuvieron a Ni y a otros\u201d.<\/em><\/p>\n<p>Cada vez que visito su tumba, me la imagino ah\u00ed sola, en total obscuridad. Esa soledad que sent\u00eda cuando sumida en sus celdas le hac\u00eda meditar sobre su situaci\u00f3n, \u00bfen calidad de qu\u00e9 estoy?, se preguntaba, le dec\u00edan detenida pol\u00edtica, aunque el trato era como una vulgar delincuente. Cu\u00e1nta tortura psicol\u00f3gica recibi\u00f3, cuanto maltrato e incertidumbre. Al tercer d\u00eda de encierro, irrumpieron en su celda, los carceleros la obligaron a salir de madrugada, la subieron a un bus lleno de universitarios y dirigentes pol\u00edticos, ella la \u00fanica mujer; el destino era incierto, lo \u00fanico que sab\u00eda era que los sacaban de Oruro.<\/p>\n<p>Cuando era ni\u00f1a y emprend\u00edamos viajes al interior, a mi mam\u00e1 no le gustaba viajar de noche. Seguramente, las luces en la carretera en medio del negro l\u00fagubre de la noche, le transportaban a esos traslados intempestivos que vivi\u00f3. As\u00ed lleg\u00f3 hasta La Paz, el reloj marcaba las 02:00 de la ma\u00f1ana, cuando la hoyada inconfundible se dejaba ver cu\u00e1n nido de luci\u00e9rnagas; los detenidos pol\u00edticos estaban en la ciudad del Illimani.<\/p>\n<p>Nuevamente la incertidumbre, estaban en las puertas de la D.I.C., un lugar fr\u00edo y l\u00fagubre. Otra vez la soledad de una celda, aunque ella me dijo alguna vez que su compa\u00f1era en aquella improvisada prisi\u00f3n, era la Libertad que se encontraba agazapada, tiritando de frio y temblando de impotencia. Yo solo atin\u00e9 a coger su cuerpo flagelado y apretarlo contra mi pecho que se resist\u00eda a sollozar\u00a0 -me dijo- . En mi inocencia de ni\u00f1a, yo me imaginaba a una se\u00f1ora que estaba con ella, ahora s\u00e9 que la Libertad est\u00e1 en nosotros, en nuestras voces, en nuestros actos.<\/p>\n<p>En mi casa, el cigarrillo no era aceptado; casi nunca vi a mi madre fumar y si lo hac\u00eda, yo sab\u00eda que ten\u00eda alg\u00fan problema. Quiz\u00e1 el cigarro era su confidente en momentos de tristeza y soledad, as\u00ed como una cajetilla roja de L&amp;M que ella consider\u00f3 el mejor regalo que recibi\u00f3 de manos de los ejecutivos de la Confederaci\u00f3n Universitaria Boliviana, cuando la visitaron para informarle que su libertad era casi un hecho que su valiente madre \u2013 mi abuela Carmen Rosa- se hab\u00eda declarado en huelga de hambre en instalaciones del Paraninfo Universitario en la U.T.O., exigiendo el ces\u00e9 de su injusto apresamiento ante el incumplimiento del fallo del m\u00e1ximo tribunal de justicia que declar\u00f3 procedente el recurso de Habeas Corpus interpuesto por mi abuelo Benedicto, abogado de profesi\u00f3n.<\/p>\n<p>El Chino Decker, en su calidad de periodista y director de Radio Universitaria, entr\u00f3 al Habeas Corpus y relat\u00f3 lo siguiente:<\/p>\n<p><em>\u201cAquel atribulado padre de Ni dijo un discurso que no olvido nunca. Se lament\u00f3 de haber contribuido a la educaci\u00f3n de su hija, se declar\u00f3 culpable por haber instado a su hija a leer libros, se apesadumbr\u00f3 por haber conducido a su hija por el sendero de la justicia social. Finalmente se declar\u00f3 culpable y exigi\u00f3 la libertad de su hija.\u201d<\/em><\/p>\n<p>Una hora despu\u00e9s de volver a su encierro, el ruido del oxidado candado, son\u00f3. La puerta desvencijada de su carceleta se abri\u00f3, la llevaron a la oficina del jefe de la D.I.C., all\u00e1 se encontr\u00f3 con el Decano de la Facultad de Derecho, un eterno abrazo los uni\u00f3 ante los flashes de las c\u00e1maras de los fot\u00f3grafos. \u00a1Se\u00f1ores est\u00e1n en libertad!, dijo el funcionario policial con aguda voz, no sin antes de recibir una serie de amenazas y recomendaciones para coartarles cualquier actividad dirigencial.<\/p>\n<p>Esta experiencia de vida, ser\u00eda solo el comienzo, su segunda y m\u00e1s dura detenci\u00f3n se produjo cuatro a\u00f1os m\u00e1s tarde, bajo la dictadura del Gral. Hugo Banzer Suarez.<\/p>\n<p>Una de las calles m\u00e1s concurridas en la ciudad de Oruro por estar a media cuadra de la Plaza principal, es la calle La Plata y Adolfo Mier; cuantas veces no habr\u00e9 recorrido sus aceras, sin saber que eran mudas testigos de esta historia. Precisamente en esa calle, viv\u00eda mi mam\u00e1 con mis abuelos y mis dos t\u00edas, una de ellas en estado de gravidez. El calendario marcaba viernes 17 de marzo, como siempre mientras la ciudad duerme, los \u201ctiras\u201d hac\u00edan su trabajo.<\/p>\n<p>Nuevamente golpes, improperios y amenazas, la buscaban a ella. Mi t\u00eda Mar\u00eda Elena -me cuenta- que cuando vio invadida su casa, logr\u00f3 divisar varios documentos que mi madre los ten\u00eda sobre un viejo piano, era su Tesis de Grado, entonces ella se acerc\u00f3 lentamente y ocult\u00f3 los papeles dentro su bata de embarazo. De haberlo encontrado seguro ser\u00eda confiscado y utilizado en su contra, el tema de ese trabajo intelectual ten\u00eda relaci\u00f3n con la mujer, democracia y dictadura.<\/p>\n<p>Despu\u00e9s de dos largos d\u00edas, metida en una celda en un sub suelo de la Polic\u00eda en Oruro, totalmente incomunicada, encapuchada y a media noche la trasladaron directamente hasta La Paz, esta vez hab\u00edan otras mujeres con ella.<\/p>\n<p>La ciudad de La Paz que me abri\u00f3 sus puertas hace 30 a\u00f1os, fue la misma que le cerr\u00f3 a mi madre,\u00a0 -una vez m\u00e1s- las puertas de su libertad hace cinco d\u00e9cadas, quiz\u00e1 por esa raz\u00f3n ella nunca quiso mudarse a vivir aqu\u00ed.<\/p>\n<p>Durante muchos a\u00f1os, mi mam\u00e1 no entraba a los ascensores. \u201cme falta aire, me desespero\u201d, me dec\u00eda. Despu\u00e9s supe que sufr\u00eda silenciosamente de claustrofobia, consecuencia de los encierros, de pasar d\u00edas en total obscuridad y de ser encapuchada cada vez que las trasladaban de un lugar a otro para que mis familiares, no la puedan ubicar.<\/p>\n<p>Una semana dur\u00f3 en celdas de la Polic\u00eda, ahora no hablaba con las paredes -como la primera vez- , ahora el humo de un cigarrillo rancio, era compartido. La soledad se transform\u00f3 en compa\u00f1erismo y hasta complicidad, aunque el frio segu\u00eda siendo el mismo.<\/p>\n<p>Mam\u00e1, mam\u00e1! la llamaba con insistencia cuando era ni\u00f1a, ella tardaba en reaccionar porque no escuchaba de su o\u00eddo izquierdo, esto ten\u00eda una raz\u00f3n.<\/p>\n<p>Diga su nombre, ordenaba el jefe de la D.I.C. en un patio sucio y frio. \u00a1Ninoschka! respond\u00eda en voz alta. Dije su nombre, insist\u00eda el eventual inquisidor. \u00a1Ninoschka! volv\u00eda a responder. Su nombre, \u00a1carajo! Ninoschka, \u00a1carajo! Y un fuerte golpe le lleg\u00f3 en la parte izquierda del rostro, de ah\u00ed ven\u00eda la sordera, el sopapo le destroz\u00f3 el t\u00edmpano. Su nombre siempre le caus\u00f3 problemas no solo por el origen y la pronunciaci\u00f3n, sino porque cre\u00edan que era su sobrenombre de guerra.<\/p>\n<p>En la Plaza L\u00edbano, en la popular zona de \u201cSan Pedro\u201d y en medio de residencias familiares, se encontraba una de las \u201cCasas de Seguridad\u201d en la que ella estuvo; las ventanas clausuradas con maderas era su paisaje diario, la mala alimentaci\u00f3n y humillaciones eran el com\u00fan denominador. Muchas veces tuvo que congraciarse con los \u201ctiras\u201d para que le permitan tomar unos rayitos de sol. \u00a0As\u00ed transcurr\u00edan los d\u00edas, las semanas hasta que la trasladaron al \u201cCentro de Reclusi\u00f3n Pol\u00edtica y de tortura de Achocalla\u201d<\/p>\n<p>Achocalla, es una localidad del municipio del mismo nombre colindante con la ciudad de La Paz, lugar de recreaci\u00f3n y de visitas de fin de semana. Ese tur\u00edstico lugar fue el escenario de las vejaciones m\u00e1s duras que vivi\u00f3 mi madre, plantones a las cinco de la ma\u00f1ana, torturas sicol\u00f3gicas y f\u00edsicas. Debe ser muy duro vivir simulacros de fusilamiento: \u201cesta noche ser\u00e1n fusiladas las presas pol\u00edticas\u201d, vociferaban los carceleros a media noche.<\/p>\n<p>El viaje desde Oruro a La Paz, dura aproximadamente tres horas, mis abuelos hac\u00edan ese tramo por lo menos dos veces por semana cuando la carretera era de tierra y el viaje duraba el doble de tiempo. Todo ese sacrificio de padres, junto con familiares de los dem\u00e1s presos pol\u00edticos, logr\u00f3 que ubicaran su paradero.<\/p>\n<p>En todos mis a\u00f1os de vida, solo recib\u00ed una carta de mi madre, fue hace 18 a\u00f1os cuando yo viv\u00eda en Espa\u00f1a, es por eso que ver su letra plasmada en esta misiva que le mand\u00f3 a mi abuelo desde su encierro, me conmueve no solo por el contenido, sino porque pese a la adversidad su letra y redacci\u00f3n siempre fueron impecables.<\/p>\n<p><img data-recalc-dims=\"1\" loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/fundacionperiodismo.org\/diplomado-digital-2021\/wp-content\/uploads\/2022\/03\/carta.png?resize=413%2C628&#038;ssl=1\" width=\"413\" height=\"628\" \/><\/p>\n<p><img data-recalc-dims=\"1\" loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/fundacionperiodismo.org\/diplomado-digital-2021\/wp-content\/uploads\/2022\/03\/carta1-1.png?resize=406%2C602&#038;ssl=1\" width=\"406\" height=\"602\" \/><\/p>\n<p>\u201cEsta perra hab\u00eda estado pre\u00f1ada\u201d, fue la reacci\u00f3n de los carceleros cuando el embarazo de mi madre era evidente. Mientras tanto, mi abuelo que tuvo que quedarse en La Paz, gestionaba \u2013una vez m\u00e1s- su libertad. \u00a0Nunca sabr\u00e9\u00a0 -les adelant\u00e9 que mi madre evitaba hablar de este tema- \u00a0si su embarazo fue el motivo para que un 6 de junio de 1972 despu\u00e9s de dos meses y 20 d\u00edas de detenci\u00f3n y de firmar un documento de alcances especiales, le dieran su libertad.<\/p>\n<p>Jos\u00e9 es el nombre del hijo mayor, hermano que no llegu\u00e9 a conocer. Naci\u00f3 un 26 de octubre pero por las torturas, las condiciones infrahumanas en las que se encontraba, adem\u00e1s de la mala alimentaci\u00f3n, los plantones de madrugada, la tensi\u00f3n y el encierro Su primog\u00e9nito, muri\u00f3 horas despu\u00e9s de nacer por lesiones cong\u00e9nitas. Seg\u00fan el m\u00e9dico, mi madre en su cautiverio probablemente, hab\u00eda sido drogada.<\/p>\n<p>La vida no le volvi\u00f3 a darle a mi madre la posibilidad de engendrar un hijo var\u00f3n, pero si le dio el privilegio de tener tres nietos hombres a los que am\u00f3 y cuid\u00f3 hasta su \u00faltimo soplo de vida.<\/p>\n<p>\u00bfD\u00f3nde vamos mam\u00e1?, fue mi pregunta al ver maletas. Vamos de vacaciones familiares, me dijo. Nos subimos al tren hacia Villaz\u00f3n mis padres, hermana y abuelo. Yo ten\u00eda 5 a\u00f1os, corr\u00eda el a\u00f1o 1978. A\u00fan guardo recuerdos de la tercera y \u00faltima detenci\u00f3n que sufri\u00f3 mi madre, esta vez junto a mi familia.<\/p>\n<p>Debe ser dif\u00edcil vivir en constante asedio, acoso y discriminaci\u00f3n que no solo la privaba de tener una vida social, sino que era un impedimento profesional, una especie de muerte civil.<\/p>\n<p>Mam\u00e1 ten\u00eda una mirada penetrante y un car\u00e1cter fuerte, la vida se encarg\u00f3 de curtirla, su seriedad era evidente, hasta que no la conoc\u00edas, le ten\u00edas \u201cmiedo\u201d. Y ese debi\u00f3 haber sido pecado cuando llegamos al \u201cPaso Migratorio\u201d para cruzar hacia La Quiaca- Argentina. Ella cruz\u00f3 una mirada con el responsable de controlar la frontera, ambos se identificaron en silencio y despu\u00e9s de algunos papeleos, le dijo: \u201cEst\u00e1 detenida, junto con su familia\u201d. Se trataba de un agente de seguridad que hab\u00eda sido su carcelero en Achocalla.<\/p>\n<p>Bolivia viv\u00eda una \u00e9poca de inestabilidad pol\u00edtica y mientras el humo del tren se perd\u00eda entre Oruro y Villaz\u00f3n, mi pa\u00eds sufr\u00eda un Golpe de Estado a la cabeza del militar Alberto Natuch Busch. Cuatro horas dur\u00f3 nuestra detenci\u00f3n, recuerdo que mi madre dec\u00eda: \u201capr\u00e9same a m\u00ed, si tienes alguna prueba pero con mi familia no te metas\u201d. Se me viene como un flash ver a\u00a0 mi pap\u00e1 llevarnos en medio de un frio y ventarr\u00f3n a buscar un fot\u00f3grafo. Mientras tanto, mi abuelo y mam\u00e1 estaban en una celda con paredes verdes con una tenue luz que ven\u00eda de un foco colgado artesanalmente. Despu\u00e9s de simular el env\u00edo de telegramas y hacer \u201ccruce de informaci\u00f3n\u201d, el capricho de aquel triste personaje, termin\u00f3. Dej\u00e1ndonos continuar con nuestro viaje.<\/p>\n<p>Carlos Decker Molina, termin\u00f3 su homenaje a mi madre con lo siguiente:<\/p>\n<p><em>\u201c<\/em><em>Ni, ha sido una precursora de la liberaci\u00f3n de la mujer. Eran tiempos que la ideolog\u00eda nos igualaba, por eso no se hablaba de feminismo, sin embargo, se ocultaba el machismo. Ni nunca dej\u00f3 que la doblegaran, siempre pele\u00f3 por el sitio que la correspond\u00eda, luch\u00f3 por su espacio. Y, a veces, a carajazo limpio.<\/em><\/p>\n<p><em>C\u00f3mo no voy a recordar a la camarada con la que pintarrajeamos los muros de Oruro haciendo propaganda pol\u00edtica. Escapando de la polic\u00eda. Termin\u00e1bamos con nuestros tarros de pintura y nuestras brochas en el Garcia Moro Club donde apur\u00e1bamos la \u00faltima cerveza.<\/em><\/p>\n<p><em>C\u00f3mo no voy a recordar a Ni tocando zampo\u00f1as en el Nayhama de La Paz donde fuimos invitados.<\/em><\/p>\n<p><em>C\u00f3mo no voy a recodarla discutiendo la hermen\u00e9utica jur\u00eddica, los agravantes o hablando del valor agregado y la plusval\u00eda.\u201d<\/em><\/p>\n<p>As\u00ed era mi madre, una mujer de lucha, una mujer que me ense\u00f1\u00f3 a hablar fuerte, me inculc\u00f3 el valor de la libertad y de vivir en democracia. As\u00ed fue Ninoschka Liendo Ocampo, una mujer progresista -como ella se defini\u00f3- en 1968 despu\u00e9s de su primera liberaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Gracias Mam\u00e1!<\/p>\n<figure id=\"attachment_1970\" aria-describedby=\"caption-attachment-1970\" style=\"width: 332px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><img data-recalc-dims=\"1\" loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\" wp-image-1970\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/fundacionperiodismo.org\/diplomado-digital-2021\/wp-content\/uploads\/2022\/03\/Familia-Liendo-Pacheco.png?resize=332%2C212&#038;ssl=1\" alt=\"\" width=\"332\" height=\"212\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-1970\" class=\"wp-caption-text\">Familia Liendo Ocampo. Primera de la derecha, Ninoschka<\/figcaption><\/figure>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Ella cerr\u00f3 sus ojos para siempre la noche del 8 de enero de 2008, no s\u00e9 qu\u00e9 sinti\u00f3. 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