La Fundación para el Periodismo, Bolivia Verifica, Presente.bo y dos destacadas periodistas propusieron un conjunto de acciones para que los medios de comunicación incorporen esta temática en sus agendas de cobertura.

Cerca de un millón de bolivianas y bolivianos de varias regiones del país aún dependen de las velas y el mechero como fuente principal de iluminación, con las consiguientes consecuencias para su salud y su desarrollo integral. Para visibilizar el verdadero alcance de esta problemática y ponerla en la agenda pública, un grupo de periodistas y comunicadores participaron del panel «El rol de los medios de comunicación y las redes sociales en la necesidad del acceso universal a la energía”.
La mesa de análisis y propuestas estuvo conformada por David Ovando, en representación de la Fundación Para el Periodismo, Patricia Cusicanqui, editora en jefe de Bolivia Verifica, Gabriel Ríos, director del podcast Presente.bo, Dolores Arce, comunicadora alternativa en radio y televisión y Alejandra Ayala, comunicadora social y docente.
El encuentro, que se realizó en el auditorio de la Facultad de Arquitectura de la Universidad Mayor de San Simón (UMSS) en Cochabamba, buscaba conocer y comprender qué papel desempeñan los medios de comunicación y las redes sociales en la construcción de narrativas sobre el acceso a la energía, proponiendo estrategias para que esta temática ocupe un espacio en la agenda pública y llame la atención de los tomadores de decisiones.
200.000 familias carecen del servicio en Bolivia
A pesar de los avances tecnológicos y el reconocimiento del acceso a la energía como un derecho humano, en Bolivia, más de 200.000 familias aún dependen de velas y mecheros como la fuente principal de iluminación, según los datos publicados por Luces Nuevas.
El director de Luces Nuevas Ronald Cavero explicó que cualquier país, rico o pobre, siempre puede hacer algo para alcanzar el objetivo de dotar de energía a su ciudadanía, incluso en las zonas más recónditas.
Cavero recordó que en 2015, Naciones Unidas se trazó el reto de que para 2030 el mundo debería ser mucho más próspero con el cumplimiento de muchos derechos humanos, entre ellos el acceso universal a la energía. Aunque dijo que el plan es ambicioso y difícil de cumplir, considera que debería servir como faro para que —en un esfuerzo conjunto— autoridades, organizaciones de la sociedad civil y la comunidad se comprometan a alcanzarlo.
Según Cavero, desde 2010, las familias sin acceso a energía han quemado «en forma de velas y pilas más de 5.000 millones de bolivianos, cuando por una fracción de ese monto se podría resolver ese problema».
Un modelo de gestión integral que funciona
Luces Nuevas, una organización sin fines de lucro que promueve el acceso universal a la energía, ha desarrollado y probado un modelo de gestión integral que permite proporcionar el servicio hasta que el tendido de la red eléctrica llegue a las zonas donde no existe.
«El problema del acceso no es un tema técnico, sino para los cientistas sociales, porque la tecnología ya está disponible y probada. El desafío es cómo vencer las barreras (sociales y políticas) para que llegue a las familias (…) La hemos probado en cinco municipios, un número manejable y al mismo representativo», indicó.
Según este modelo, con una inversión reducida y en consenso con la comunidad, las autoridades locales y, según el caso, las regionales o nacionales, un poblado puede acceder a la energía mediante paneles solares que acumulan energía en pequeñas baterías de litio. La inversión deberá ser compartida y no representa sumas exorbitantes. Esta solución se plantea como una forma de preacceso al servicio eléctrico.
Cómo pueden aportar los medios
A partir del diagnóstico nacional y la presentación de esta propuestas, el panel de periodistas y comunicadores planteó algunas ideas para encarar la problemática a través de una serie de acciones y estrategias comunicacionales.
Durante su exposición, Patricia Cusicanqui planteó la formación de periodistas para que los medios de comunicación tengan personal calificado al desarrollar productos periodísticos sobre esta problemática.
También se refirió al Periodismo de Soluciones, «un enfoque periodístico que se centra en los métodos empleados para contrarrestar problemáticas de orden social con fuerte impacto en el desarrollo humano».
La periodista reconoció que la política, por ejemplo en periodo preelectoral, domina la agenda de los medios de comunicación. «El escenario polarizado también es un factor que, lamentablemente, influye en la planificación de la cobertura».
El periodista David Ovando, en representación de la Fundación para el Periodismo, observó que el problema de las velas y los mecheros no es un tema solo del área rural, y citó como ejemplo al propio municipio de Cercado, donde existen hogares sin energía eléctrica a solo cuatro minutos de la ciudad, principalmente en el norte y en el sur.
«Hay medios de comunicación alternativos que se pueden ocupar de estas temáticas. Promover fondos concursables ayudaría a investigar y elaborar contenido informativo sobre la problemática social del uso de velas y mecheros en miles de hogares bolivianos», dijo.
El director de podcast Presente.bo Gabriel Rios reflexionó sobre el papel que desempeñan las y los jóvenes en la coyuntura política, social, cultural y económica, sobre todo a partir de su activa participan en las redes sociales.
«Tener una estrategia que visibilice la propuesta de Luces Nuevas puede ser un factor determinante para garantizar que el tema entre en agenda pública», dijo y luego añadió que la juventud puede «jugar un rol fundamental para visibilizar esta realidad y generar cambios en las políticas públicas».
Por su lado, la periodista Dolores Arce destacó el rol de los medios de comunicación comunitarios en la difusión de información sobre el acceso a la energía eléctrica. Recordó que cuando ese tema fue abordado por la red de radios Cepra, las comunidades comprendieron su importancia y se comprometieron con ello.
Finalmente, Alejandra Ayala reforzó la idea de que una comunicación más pensada en las necesidades de la ciudadanía y narrada a partir de las vivencias podría tener un gran impacto al socializar problemáticas como esta y sus posibles soluciones.
Al término del encuentro, hubo algunas consultas, opiniones y una sistematización de las propuestas.
El panel de expertos tuvo el auspicio de la Universidad Mayor de San Simón (UMSS), EXFOR UMSS, el instituto de investigaciones de Arquitectura y Ciencias del Habitat, Luces Nuevas y la Fundación Para el Periodismo.