La Fundación para el Periodismo y el Programa Mundial de Alimentos (PMA), junto al SENAMHI, capacitan a periodistas para evitar la desinformación, el sensacionalismo y el pánico social ante desastres y choques climáticos.
LA PAZ. Con el objetivo de fortalecer las capacidades de 86 periodistas y comunicadores en Bolivia, dotándolos de precisión técnica y rigor para el tratamiento informativo de emergencias, la Fundación para el Periodismo (FPP) y el Programa Mundial de Alimentos (PMA) de las Naciones Unidas llevaron a cabo el webinar especializado: «Terminología clave para comunicar asistencia humanitaria, riesgo y clima».
Durante el encuentro, especialistas de la FPP, del PMA, del Servicio Nacional de Meteorología e Hidrología (SENAMHI) y expertos en comunicación para el desarrollo enfatizaron que el uso preciso del lenguaje no solo previene la desinformación y reduce el pánico, sino que también protege la dignidad de las comunidades afectadas, orienta a la ciudadanía con enfoque de derechos e integra soluciones efectivas frente a crisis climáticas y sociales.
Asistencia humanitaria y régimen autonómico de gestión de riesgos
En la apertura, Rafael Leao, coordinador y representante del PMA en Bolivia, remarcó que la asistencia humanitaria va más allá del socorro alimentario inmediato:
«La asistencia humanitaria no solo salva vidas, sino que protege la dignidad de las personas. Garantiza el acceso a una alimentación saludable, pero también todo lo mínimo necesario para vivir con dignidad (salud, vivienda y seguridad general). Ante los choques climáticos cada vez más frecuentes e intensos en Bolivia, es urgente fortalecer la resiliencia comunitaria».
Por su parte, Boris Arias, jefe de programas del PMA en Bolivia, expuso el marco normativo de la Ley 602 de Gestión de Riesgos, destacando su carácter único al adaptarse al régimen autonómico del país y diferenciar la gestión según la realidad territorial (urbana o rural). Asimismo, detalló las tres temporalidades que establece la normativa (corto plazo hasta 1 año, mediano plazo de 2 a 5 años y largo plazo de 5 a 10 años) y puntualizó las cinco definiciones esenciales de su artículo 6:
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Amenaza: Probabilidad de que un evento natural, socionatural (como incendios forestales) o antrópico (como conflictos, bloqueos o pandemias) se concrete.
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Primera Respuesta: Acciones operativas iniciales (evacuación, salvamento y rescate) enfocadas prioritariamente en salvar vidas y atender a poblaciones de alta vulnerabilidad (niños, mujeres, personas con discapacidad o adultos mayores).
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Vulnerabilidad: Susceptibilidad de las comunidades a sufrir daños o pérdidas.
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Riesgo: La combinación de la amenaza con la vulnerabilidad.
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Gestión del Riesgo: Proceso de planificación y reducción de factores de desastre.
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«El desastre no es natural; es la consecuencia de un riesgo mal gestionado», enfatizó Arias.
Rigor meteorológico: evitar el alarmismo periodístico
El Ing. Diego Perales Aguirre, analista y pronosticador del SENAMHI, aclaró diferencias conceptuales cruciales que deben manejar los medios masivos para evitar generar alarmas innecesarias o minimizar eventos hidrometeorológicos:
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Tiempo vs. Clima: El tiempo es el estado puntual de la atmósfera en horas o días (ej. «hoy hay nevada en el Altiplano»), mientras que el clima es el patrón promedio analizado en periodos largos (ej. «el clima del altiplano es frío y seco»).
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Puntos Calientes vs. Incendios Forestales: Se debe emplear el término puntos calientes (anomalías térmicas detectadas por satélites) en lugar de «focos de calor» o de «incendios». Un punto caliente puede ser una quema controlada o un suelo a alta temperatura; solo un fuego descontrolado en cobertura vegetal constituye un incendio forestal. Tener 6.000 puntos calientes no equivale a 6.000 incendios.
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Avisos vs. Alertas: El SENAMHI emite avisos meteorológicos e hidrológicos. La emisión formal de alertas es competencia exclusiva de las Entidades Territoriales Autónomas (alcaldías, gobernaciones) y del Viceministerio de Defensa Civil (VIDECI) en el marco de la Ley 602.
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Fenómeno El Niño: Debe comunicarse desde un enfoque probabilístico. Expresiones como «Súper Niño» o «Niño Godzilla» no son técnicas y generan alarma. Las categorías formales son neutra, niño fuerte o niño muy fuerte.
Logística humanitaria y herramientas para el manejo informativo
Ayax Montalbán, oficial de logística del Clúster Global del PMA, destacó la relevancia estratégica de la preparación anticipada en la cadena de suministro, señalando que cerca del 73% de los costos de la respuesta humanitaria corresponden a la logística. Subrayó que actuar bajo principios de neutralidad e imparcialidad permite garantizar que la ayuda llegue a las comunidades vulnerables en el menor tiempo posible.
Finalmente, Raúl Pérez, especialista en Comunicación para el Desarrollo, presentó la Guía para el Manejo Informativo de Gestión de Riesgos, elaborada para ayudar a los periodistas a reducir la incertidumbre en las audiencias. Pérez instó a los medios de comunicación a trascender la «cobertura del desastre» e integrarse a las fases de prevención y preparación del Sistema Nacional de Alerta Temprana, recordando que por cada dólar invertido en prevención se ahorran siete dólares en la atención de emergencias.
Si quieres ver el webinar, clic en el siguiente enlace: https://www.facebook.com/100066651845051/videos/1099102872788190

