Editor febrero 22, 2022
Mujeres Cochabamba GADC

El programa Esperanza, ejecutado por la Gobernación de Cochabamba, impulsa la independencia económica de las mujeres, por ejemplo, de las productoras de alimentos. También brinda asistencia legal, refugio y atención psicoterapéutica, entre otros (foto: Gobernación Cochabamba).

 

Los gobiernos departamentales con mejores niveles de ejecución son Cochabamba (79%), Beni (69%) y La Paz (59%); no obstante, en las nueve regiones del país, no todos los recursos económicos destinados a prevenir y atender a las víctimas de la violencia fueron empleados entre 2014 y 2020.

 

Por: Patricia Cusicanqui Hannsen

Entre 2013 y 2020, durante los ocho primeros años de vigencia de la Ley 348, “Ley Integral para Garantizar a las Mujeres una Vida Libre de Violencia”, la ejecución del presupuesto de las gobernaciones destinado a la lucha contra la violencia alcanza apenas un promedio del 47%. La Gobernación con mejor desempeño es la de Cochabamba, con el 79%, mientras que, en el caso de Oruro, el Gobierno nacional no pudo acceder a información al respecto.

Los datos corresponden al Ministerio de Economía y Finanzas, procesados por el Ministerio de Justicia para el informe Estado de situación de la violencia contra la mujer, Bolivia-2021.

Es la Ley 348 la que dispone la asignación de recursos públicos para la prevención y atención de la violencia contra las mujeres, pero los porcentajes y la fuente de financiamiento están establecidos en el Decreto Supremo 2145, emitido en octubre de 2014.

Esta norma ordena a gobernaciones y alcaldías emplear una parte de los recursos que perciben por concepto del Impuesto Directo a los Hidrocarburos (IDH) en la edificación y equipamiento de casas de acogida y refugios temporales para las víctimas y sus dependientes, así como en el mantenimiento de estos servicios y la contratación de personal especializado. De igual manera, otra parte del dinero debería ser destinado al fortalecimiento de la Fuerza Especial de Lucha Contra la Violencia (FELCV).

En el caso específico de los gobiernos regionales, el decreto dispone que, durante la primera gestión fiscal siguiente a la publicación de esta norma, las gobernaciones utilizarán el 30% del total de los recursos del IDH de seguridad ciudadana para la construcción y equipamiento de las casas de acogida y refugios temporales. Y que, a partir del segundo año, emplearán el 10% del total de los recursos del IDH de seguridad ciudadana para mantenimiento y atención en las casas de acogida y refugios temporales, a través de la provisión de personal y gastos de funcionamiento.

Los cuadros que se muestran a continuación (elaborados por el Ministerio de Justicia) muestran los preocupantes niveles de ejecución de estos presupuestos. En el eje vertical izquierdo están los rangos de inversión en bolivianos y en el eje vertical derecho están los porcentajes de ejecución.

Presupuesto Beni

 

Presupuesto Chuquisaca

 

Presupuesto Cochabamba

 

Presupuesto La Paz

 

Presupuesto Oruro

 

Presupuesto Pando

 

Presupuesto Potosí

 

Presupuesto Santa Cruz

 

Presupuesto Tarija

 

“Llama la atención la baja ejecución presupuestaria de la mayor parte de las gobernaciones. En promedio, Chuquisaca muestra una ejecución del 49%; La Paz, 59%; Potosí, 31%; Tarija, 58%; Santa Cruz, 34%; y Pando, 45%. Tan solo Cochabamba alcanza una ejecución promedio aceptable del 79% y en parte Beni, con un 69%”, se lee en el informe Estado de situación de la violencia contra la mujer, Bolivia-2021.

De acuerdo con el análisis realizado, los datos dan cuenta de que Chuquisaca, La Paz, Cochabamba, Beni, Santa Cruz y Pando cumplieron, en parte, con la asignación de montos mayores durante el primer y segundo año de vigencia de la Ley 348, los cuales estaban destinados a la construcción de infraestructura y equipamiento, y en los años siguientes los presupuestos se redujeron, ya que se destinaron, principalmente, al funcionamiento de las instancias que prevé la norma.

Por su parte, Tarija y Potosí tienen presupuestos completamente aleatorios, sin cumplir las previsiones de la normativa vigente. El informe cita también que “Oruro es el departamento más preocupante, ya que reporta ejecución ‘cero’ en todas las gestiones”.

Con las modificaciones a la Ley 348, la sociedad civil y otras entidades que participaron en el proceso de construcción del anteproyecto esperan un uso eficiente y oportuno de los recursos económicos públicos en la prevención y atención de la violencia contras las mujeres.

 

¿Y cómo van los municipios?

En cuanto al cumplimiento de la norma por parte de las alcaldías, en todo el territorio nacional suman 11 los municipios con más de 50.000 habitantes (categoría D). La sistematización elaborada por el Gobierno analizó el comportamiento de estos y estableció que aquellos que más recursos invirtieron en la aplicación de la Ley 348, en los últimos tres años, son: Cochabamba, en el primer lugar; Sucre, en el segundo; Santa Cruz de la Sierra, en el tercero; El Alto, en cuarto lugar; y Nuestra Señora de La Paz, en el quinto.

Respecto a ejecución presupuestaria, los municipios más eficientes en el uso de los recursos son Trinidad (Beni), Nuestra Señora de La Paz (La Paz) y Sucre (Chuquisaca) y Viacha (La Paz), en ese orden.