Editor diciembre 30, 2021
Mónica Bayá

Mónica Bayá, abogada experta en violencia contra la mujer, es una de las tutoras del Diplomado Violencia de Género, Derechos de las Mujeres y Periodismo.

 

De acuerdo con la normativa vigente, son 16 los tipos de violencia que se ejercen contra las mujeres en Bolivia. A los delitos de tipo físico (feminicidios, agresiones sexuales, abusos) y psicológico, se suman otros 11 que también atentan contra sus derechos y perpetúan el sistema patriarcal.

 

Por Josué Daza
Edición: Patricia Cusicanqui

Sin olvidar la relevancia de los feminicidios y otras formas de violencia física que sufren las mujeres en el cotidiano, la Ley 348, “Ley integral para garantizar a las mujeres una vida libre de violencia”, sanciona otros tipos de violencia que atentan contra el desarrollo de las bolivianas, desde la sociedad, el propio Estado y la cultura.

Entendiendo que las mujeres son víctimas potenciales de violencia en cualquier espacio, vulneradas día a día por conocidos o desconocidos e incluso desde el ámbito institucional, la norma, promulgada en 2013, reconoce estos otros delitos en su artículo 7:

 

Violencia mediática

Se produce en los medios de comunicación con mensajes e imágenes que “promueven la sumisión y/o explotación de mujeres, que la injurian, difaman, discriminan, deshonran, humillan o que atentan contra su dignidad, su nombre y su imagen”.

Violencia contra los derechos reproductivos

Son atentados contra la mujer y su derecho a la planificación familiar que “impiden, limitan o vulneran” el acceso de las mujeres a “la información, orientación, atención integral y tratamiento durante el embarazo o pérdida, parto, puerperio y lactancia (…) a ejercer su maternidad segura, y a elegir métodos anticonceptivos seguros”.

Violencia contra los derechos y la libertad sexual

Entendida como la promoción social-económica-cultural-religiosa de discriminación y exclusión hacia las mujeres para someterlas, impidiéndoles “una vida sexual libre, segura, afectiva y plena” con la restricción a la “libertad de elección sexual”.

Violencia contra la dignidad, la honra y el nombre

Expresiones, “ofensa, insulto, difamación, calumnia, amenaza u otras”, que buscan desacreditar-descalificar-desvalorizar-degradar-afectar “el nombre, la dignidad, la honra y la reputación de la mujer”.

Violencia en servicios de salud

Es la discriminación “humillante y deshumanizada” que niega el acceso pleno, eficaz y oportuno por parte del personal de salud hacia la mujer, poniéndola en riesgo.

Violencia patrimonial y económica

El ejercicio de control o limitación del sustento económico para dañar el patrimonio, valores y recursos de una mujer, privándola de sus medios para vivir.

Violencia laboral

Se produce en los trabajos, cuando se “discrimina, humilla, amenaza o intimida a las mujeres”, obstaculizando su acceso al empleo, el ascenso o la permanencia en el mismo.

Violencia en el sistema educativo

Cuando en el sistema educativo en cualquiera de sus niveles, las niñas-adolescentes-mujeres sufren “agresión física, psicológica o sexual”.

Violencia política

Dirigida a mujeres “candidatas, electas, designadas o en ejercicio de la función político – pública” y su familia. Busca “acortar, suspender, impedir o restringir el ejercicio de su cargo” o que “realice, en contra de su voluntad, una acción o incurra en una omisión, en el cumplimiento de sus funciones o en el ejercicio de sus derechos”.

Violencia institucional

Se trata del impedimento, restricción y limitación “discriminatoria, prejuiciosa, humillante y deshumanizada” que “retarde, obstaculice, menoscabe o niegue” la atención requerida por una mujer en instituciones públicas o privadas.

Violencia simbólica y/o encubierta.

Los mensajes, valores, símbolos, iconos, signos e imposiciones sociales, económicas, políticas, culturales y de creencias religiosas que transmiten, reproducen y consolidan relaciones de dominación, exclusión, desigualdad y discriminación, naturalizando la subordinación de las mujeres.

A estas 11 formas de violencia citadas se deben sumar: la violencia física, la violencia feminicida, la violencia psicológica, la violencia sexual y la violencia en la familia, que hacen un total de 16 reconocidas en la norma.

La Ley 348, su reglamento y los tropiezos en su aplicación fueron los principales ejes desarrollados por la abogada Mónica Bayá en el Diplomado Violencia de Género, Derechos de las Mujeres y Periodismo, en el que participan al menos 80 periodistas de diversas regiones del país.

El Diplomado es organizado y desarrollado por la Fundación para el Periodismo (FPP) y Vida Sin Violencia, proyecto de la Cooperación Suiza en Bolivia en alianza con la Agencia Sueca de Cooperación Internacional para el Desarrollo (ASDI), implementado por Solidar Suiza.