La Fundación para el Periodismo (FPP) impulsa, desde el 2019, una discusión colectiva y participativa sobre la era de la comunicación que se inicia con la irrupción de las tecnologías digitales y sus relaciones con las crisis que experimentan los medios de comunicación tradicionales.  Si bien se puede detectar el inicio de la crisis en los primeros años del nuevo siglo, esta se agudiza al concluir la primera década de los 2000. Las quiebras y cierres de medios, así como el despido masivo de periodistas y trabajadores de los medios son el resultado de un reacomodo en las estructuras sociales y económicas de esta nueva época, denominada la era de la información.

La crisis económica y la pandemia han golpeado también a los medios de comunicación. Lo que ya se veía venir como una crisis de los modelos de negocios tradicionales de los medios de comunicación y prensa, se precipitó con la pandemia y muchos de ellos, en todo el mundo, se vieron ante la necesidad de reducir sus operaciones e incluso cerrarlas; otros despidieron trabajadores y acortaron sus emisiones.

El espíritu de los medios del Estado es la promoción del desarrollo económico y social. Esto quiere decir que fueron creados como un medio de comunicación que debe servir a la sociedad difundiendo cultura, conocimiento e información plural y verás. Sin embargo, desde su creación, los medios del Estado han servido como instrumentos políticos que promocionan la imagen de las principales autoridades y difunden información sesgada con el objetivo de crear una opinión pública favorable al gobierno de turno. La ciudadanía reclama medios estatales de calidad que cumplan sus funciones y difundan información equilibrada y plural.