Javier Restrepo

“El futuro comienza hoy”

¿Qué significa actuar éticamente como periodista? ¿Cuál debe ser la tarea de un periodista en tiempos de gran polarización en los medios? ¿Y, sobre todo, cómo se puede financiar el periodismo en el futuro sin perder su rol como “eterno buscador de la verdad”? Estas preguntas fueron algunas de las más importantes que presentó el prestigioso periodista colombiano Javier Darío Restrepo en el marco del “Conversatorio sobre ética en el periodismo” que tuvo lugar el viernes 20 de octubre de 2017, en la Fundación para el Periodismo (FPP) en La Paz.

Conversatorio “Ética en el periodismo” con Javier Darío Restrepo

“El futuro comienza hoy”

          Lukas Praller*

¿Qué significa actuar éticamente como periodista? ¿Cuál debe ser la tarea de un periodista en tiempos de gran polarización en los medios? ¿Y, sobre todo, cómo se puede financiar el periodismo en el futuro sin perder su rol como “eterno buscador de la verdad”? Estas preguntas fueron algunas de las más importantes que presentó el prestigioso periodista colombiano Javier Darío Restrepo en el marco del “Conversatorio sobre ética en el periodismo” que tuvo lugar el viernes 20 de octubre de 2017, en la Fundación para el Periodismo (FPP) en La Paz.

Siete directores de medios y jefes de prensa de toda Bolivia participaron en este encuentro. El  presidente de Directorio de la FPP, Víctor Toro Cárdenas, abrió la charla con sus palabras de bienvenida y preludió al conferenciante principal, Javier Darío Restrepo, destacando la importancia del trabajo del colombiano para el periodismo y su influencia sobre los medios de comunicación.

Restrepo empezó su conversatorio con un ejemplo que mostró uno de los problemas más grandes del periodismo desde siempre: la influencia de la política y de la economía sobre los medios de comunicación. Había periodistas que ganaban doble salario, explicó, y se refirió al hecho de que algunos periodistas recibían sobornos de representantes del gobierno para que no publiquen información negativa. “Pero nosotros como periodistas no debemos ser mercenarios”, puso en claro al principio y siguió explicando que  lo que faltó en estos casos fue la ética; saber lo que realmente significa esta palabra y cómo se aplica en el periodismo hoy en día fueron los grandes temas de su discurso compartido con los participantes de ANF, Página Siete, Jornada, Opinión, ATB, El País y de la Comisión Nacional de Ética Periodística.

Según Restrepo, la ética es lo que nos convierte en legisladores y que está impulsando a las personas a ser cada día mejores. La define como una dinámica permanente de mejoramiento o también como “la obediencia de la naturaleza propia”. “Hoy mejor que ayer y mañana mejor que hoy”, explicó este concepto básico que – en su opinión – se puede aplicar perfectamente al periodismo. Al final, el objetivo de los medios de comunicación debe ser nada menos que llamar la atención hacia situaciones de injusticia y de esa manera intentar iniciar un cambio. “La ética es un impulso para llegar a la excelencia – personalmente, pero también profesionalmente”, finalizó.

Después de su discurso teórico, los periodistas presentes tuvieron la oportunidad de hacer preguntas; en esta fase, se comprobó que los participantes estaban muy interesados en conocer consejos sobre cómo deberíamos comportarnos correctamente en el marco de la polarización aumentada de los medios de comunicación en Bolivia. “Al único jefe que respeto”, expuso Restrepo en este contexto, “es mi lector”. Como un abogado tiene un compromiso con la justicia, un periodista tiene un compromiso con la verdad. Esto es lo más importante, aunque admitió que a veces es muy difícil lograrlo con las varias culturas y conceptos morales que existen en una sociedad desde la política hasta la religión.

Como consecuencia, se tiene que utilizar un lenguaje que es común a todos y más útil para cada persona. El fin debería ser mantener un comportamiento lo más objetivo posible – aunque objetividad total nunca existirá. En este contexto, Restrepo mencionó la definición de un periodista como “eterno buscador de la verdad” que también tiene que entender que la mayoría de los medios de comunicación están bajo presión económica y, por lo tanto, tienen sus propios intereses también. Sin embargo, este hecho no debe impedir que el periodista trabaje al servicio de toda la sociedad.

Otra pregunta trató sobre del rol de los medios en temas terroristas y el conocido reproche de que los periodistas, con su información, tienen la culpa para que los terroristas tengan éxito en sus actividades delictivas. ¿Cómo actuar éticamente entonces? Según Restrepo, este problema sobre todo se refiere a los periódicos sensacionalistas que muchas veces no piensan en las víctimas, sino sólo en la tirada (cantidad de impresos para la venta) y su beneficio. Eso no significa que Restrepo está de acuerdo con la propuesta de no informar a la gente sobre detalles de ataques terroristas, sino todo lo contrario. “Lo que tienes en tus manos son tus palabras”, explicó. Se debe usarlas para enfocarse más en las víctimas. Por un lado, para mostrar lo realmente cruel que son los terroristas; y; por otro, para buscar lo positivo en una situación negativa y reclamar la unidad de la sociedad porque esto es exactamente lo que los terroristas no quieren.

La última pregunta que surgió fue sobre la nueva competencia del periodismo serio a través de  redes sociales y blogs y, por lo tanto, el desafío de la financiación en la era digital. Restrepo dijo que pensó mucho en una solución que, por un lado, garantice ingresos y, por otro lado, asegure la independencia periodística. En su opinión, sólo queda una posibilidad para solucionar este dilema: la financiación a través del suscriptor, sin ingresos de la publicidad o de los anuncios. “Al fin, el dinero del suscriptor es plata limpia. Toda otra forma es plata contaminada”, expuso y se refirió a los ingresos publicitarios de empresas o instituciones gubernamentales donde cada uno “tiene sus intereses”. Pero, al mismo tiempo, advirtió que –para convencer la gente de pagar por periodismo serio– se necesita un cambio de contenido, porque “en Internet ya puedo leer qué pasó”. Según él, se trata por lo tanto de la necesidad de información completa e inteligente; es decir, hacer periodismo analítico e ir a la calle a recibir impresiones directas. “Una buena noticia tiene que tener tres dimensiones”, explicó. El presente para saber qué pasó. El pasado para conocer los antecedentes. Y el futuro para dar un análisis. “Muchos sólo ven el presente, y esto es un error”, advirtió Restrepo.

Lamentablemente no queda mucho tiempo para aprender de estos errores. “El futuro comienza hoy.”

* Lukas Praller es voluntario de la Deutsche Welle Akademie en la Fundación para el Periodismo.

Click y comenta

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Apoyan:


Aliados:


La Fundación para el Periodismo no tiene compromisos ideológicos, políticos, raciales ni religiosos. Los principios y la ética que rigen sus actividades, son aquellos que propugna el periodismo serio, responsable e independiente.

Contáctenos

(591 2) 2414687
info@fundacionperiodismo.org
Calle Miguel de Cervantes Nº 2770 (entre Vincenti y Méndez Arcos) Ver mapa

Facebook

Derechos Reservados ® 2017 - Fundación para el Periodismo

Arriba